viernes, 12 de diciembre de 2008

Que ni el aire te toque,porque tiene sentencia de muerte el aire, si te toca.

Esta vez el tema es ifinítamente delicado. Realmente cada vez que leo la noticia creo que tengo que darle otra vuelta a la historia. Lo que creo que es verdad, es que se ha abierto la caja de los truenos y sino al tiempo. Se imaginan que a la hora de meter en "verea" a nuestros hijos hubieran unas tablas con la pena que nos caería en función de la reprimenda?(sino existen ya) Jo que choteo. Un azote en el culo 3 días de trullo. Castigar sin ver la tele, una semana de trabajos para la comunidad. Un revés, cadena perpetúa. Y que conste por encima de todo, que yo no pienso ponerle la mano encima a mi hija.

Resulta que la crueldad y sobre todo la inteligencia de niños y adolescentes es más jodidamente buena que la de políticos, fiscales y jueces, pero de calle. A veces parecen ellos los que no tienen conocimiento. Que claro, es un bien preciadisimo. Como dice mi amigo Paco Ribelino del Pizarro de mi Águilas natal, "El conocimiento es mu hermoso, pal que lo tenga". Creo que alguno de estos, no tienen el conocimiento justo para pasar el día.

Mi madre era capaz sin mucho esfuerzo, ni por su parte ni por la mía, de darme tres palizas diarias. Igual que los medicamentos. Una por la mañana, otra a la hora de la comida (y no por no comer) y otra para acostarme (así dormía con el cuerpo caliente) Digamos que era de alpargate alegre o de alpargate fácil. Bueno de alpargate y de cualquier otro tipo de arma. Era capaz de improvisar un armamento mortífero con el objeto más insospechado. Con el palo de la escoba, zapato, zapatilla, mano, cucharon de la cocina, etc. Y si hablamos de objetos arrojadizos la enumeración seria infinita.

Reconozco que todas las que me dió mi madre eran merecidas, absolutamente todas, pero hay una que le tengo especial cariño y me la regaló mi hermano. Siempre le estaré agradecido de aquello.

Me explico:

Pues sí!, que pasa! A mí de preadolescente (muy poco antes de la era de las pajas) me dieron 1000 ostias seguidas en un rato. Con dos cojones!!!

Mi infancia ha transcurrido llena de juegos relacionados con la violencia, es decir, me gustaba jugar a indios y baqueros y por supuesto matar a pistoleros y a cuatreros. Jugar a guerras de todas clases. Imaginaba que cualquier cosa era una metralleta y ale ratatatatata!!!!. Mis juguetes favoritos eran los geyperman, los madelman, los clicks de playmobil, los airgamboys y los montaman. Todos por supuesto envueltos en un clima guerrero. He tenido más de cuatrocientas pistolas y escopetas. Y he matado, claro que he matado, más de una vez y tres veces a mis amigos. De mentirijillas, eh? no jodamos, todo el mundo sabe que solo se puede matar una sola vez al mismo. Era experto en toda clase de guerras, guerrillas, armas y explosivos y además estratega. Osea el mejor amigo en el campo de batalla.

En estas andabamos, cuando en un segundo de distracción y con la guardia bajada, caigo prisionero en las garras del peor de mis enemigos, por aquel entonces: el cibirgón de mi hermano y su lugarteniente en aquella época.
Los muy cabrones eran bastante más mayores que yo (y lo siguen siendo hoy, que se jodan) y estaban aburridos de remate, por lo que decidieron comenzar un interrogatorio salvaje. Me torturaron. Uno de ellos me retuvo sentado en una silla inmovilizándome de pies y manos y el otro, sobre las 18:15 horas, hora zulú-tango, empezó a darme de ostias. Digo sobre las 18:15, por que las que me dieron antes de esa hora y que me negué a contar no valían. Solo valían las que yo contase. Una ostia me daban, PLÁS! y yo tenía que decir: UNA!,PLÁS! otra ostia y yo decía DOS! y así tenía que ser hasta que a mis torturadores les saliera de los "güevos", es decir hasta llegar a 1000 . Cada 100 o doscientas tortas se turnaban por que se cansaban, pobres, y yo allí seguía contando leches: 136, PLÁS! 137 PLÁS! El llanto creo que desapareció después de la primera centena de tortazos. Puede que después de las 200 bofetadas seguidas y contadas ya no sintiera dolor, debido al entumecimiento de la piel. A estas alturas ya no era un soldado, era un niño entregado a las terribles fauces de otros dos niños más gordicos.

Mis cautivadores, pobres, tenían las manos rojas, rojas como el culo de un mandril y además ya les empezaban a doler. Tubo que ser sobre las 500 "leches" que ya hastiados empezaron a darme soplamocos al unisono. Uno y otro, uno y otro. Cada uno en un lado de mi maltrecho careto. PLÍS!, 523! PLÁS! 524!, PLÍS!, 525!, PLÁS!, 526! Si me descontaba la repetían.
Como podéis imaginar todos los insultos, barbaridades, vituperios, ultrajes, tacos, reniegos, protestas, palabrotas, maldiciones, juramentos, injurias, irreverencias, groserías, execraciones, blasfemias e improperios con los que fina y educadamente me refería a ellos durante la tunda, ya se quedaron en un débil y resignado sollozo. Claro está que en el momento álgido de mis insultos, en el zenit de mi ingenio insultador, ellos lo aprovechaban para darme más caña. Jo! parecía que me apaleaban como le hacen a los pulpos para ponerlos blandos. La verdad es que recibí más palos que una estera.

Sobre las 700 galletas, yo ya les daba ánimos para que terminasen pronto. "Venga chavales que solo quedan 300" Esto lo hacía para que acabase el martirio lo antes posible. En una cosa les tengo que agradecer su ingenio. La idea de los cachetes al unisono era más rápida. Cuando paraban a descansar yo les decía que no parasen que iba a llegar mi madre y no les iba a dar tiempo acabar, por si acaso les daba por seguir otro día. Y la verdad es que me hacían caso y descansaban poco, en eso les tengo que dar las gracias.

Cuando llegaron a las 900, acordaron de darme 50 cada uno por separado. Puf! que tostón!, encima las ultimas 9 de cada uno fueron bien fuertes y las dos últimos guantazos fueron como los que le dio Glenn Ford a Rita Hayworth en Gilda. De película!

En el mismo momento que acabaron me soltaron. Yo no hice nada. Me quedé quieto y feliz. Feliz por que había terminado mi particular calvario. Me dolía hasta intentar articular palabra. La parla se me hizo imposible durante un rato grande. Pero me daba igual aquello ya había terminado.

No hubo venganza. Solo gratitud. Creo que padecí el Síndrome de Estocolmo. Y no, no soy masoquista.

Ellos por otra parte, se fueron extenuados a la habitación a petarse granos y pusieron los últimos éxitos en LP de Modern Talking o Spandau Ballet o vete tu a saber que otra mariconada.

Saben que? Nunca les he guardado rencor a ninguno por aquello. Y mucho menos a mi madre. Hoy en día ya no juego a la guerra, pero las pelis que más me gustan siguen siendo en las que hay tetas y tiros, por este orden. Claro está que lo de las tetas ya vino con la era de las pajas. (por cierto, que mal a la vista me hace ver la palabra "madre" y "pajas" en el mismo parágrafo. Acs!!!)

Con esto quiero decir, que no soy una persona violenta. Es más, los que me propinaron las tundas son menos violentos que yo. Quien me conoce sabe que no he tenido problemas nunca con temas violentos y mucho menos de maltrato. Soy incapaz de hacer daño a nadie o que por omisión de acción, permita que le hagan daño a un conocido o desconocido. Me llena de tristeza y de rabia cuando oigo hablar de los malos tratos a niños o de la violencia de genero o de la gente que abusa físicamente de otras personas. Además pienso que con esta reflexión no he descubierto la pólvora, ni mucho menos. Seguro que hay mucha gente que se ha criado con una forma de vida parecida a la mía y no es violenta. No defiendo a los que dan palizas. Ni mucho menos. Que los juzguen y les caiga el mayor peso posible de la ley. Ahora bien, que se mande a la cárcel a una madre por dar una bofetada a su hijo...Creo que hay algo que no funciona correctamente. O bien la información que nos dan no es completa o nos estamos volviendo locos.

Es posible que los psiquiatras, psicólogos, pedagogos y demás entendidos estén en lo cierto a la hora de decir que los juegos y la televisión hacen que los niños sean violentos y que por consiguiente cuando sean mayores tenderán a inclinarse por esta actitud. Yo discrepo enérgicamente. A mi hermano y a mi nos educaron nuestros padres al margen de los juegos y juguetes que usábamos y que ellos mismos nos compraban. Y además de vez en cuando, pillábamos algún pescozón, pero lo que más recibimos fueron unos valores, un cariño y una actitud para la vida, que consiguió hacer de nosotros personas normales, con nuestros defectos y nuestras virtudes. Pero no matones ni maltratadores. Y mis padres no eran psiquiatras, psicólogos, pedagogos y demás listillos de cátedra.

Yo no se mucho de muchas cosas, pero creo que ha alguien habría que darle un buen par de ostias.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Pa mearse y no echar gota..



Pues si,si. Aquí le tienen. Este señor es don Carlos Fabra. Presidente del PP y de la Diputación provincial de Castellón. Además es utilizado por diversas empresas como asesor. Valiosos consejos tiene que dar el amigo.

Resulta que este a este respetable abogado de 61 años, la Justicia malvada de este escalabrado país en el que vivimos, le tiene diversas causas abiertas.

A
juzgar por la foto, y sin leer más. Creen ustedes que es un angelito? O que tienen ante ustedes a un verdadero granuja.

Llevo algún tiempo que más o menos sigo esta historia y por momentos pienso que este país se está volviendo loco.

Nos toca vivir en una sociedad del todo vale, pero solo para unos privilegiados. La Ley y la Justicia no es igual para todo el mundo. Tanto dinero tienes o tal es tu cargo político y así te tratarán. Hay un dicho que dice, que la justicia es ciega...pues en este caso parece tuerta!!

El perlita en cuestión resulta que ha pagado préstamos, del doble del dinero que ingresan él y su mujer según su declaración de renta. Tiene casi 100 cuentas bancarias conocidas en las cuáles en el año 1999 ingresó más de 600.000€ que no ha podido demostrar su procedencia. El tío además es un máquina, entre los años 2000 y 2004 dice que realiza sus funciones como presidente provincial del PP, además de su cargo de Presidente de la Diputación, más su vida privada más su trabajo como asesor de empresas privadas, lo que le supone otro ingreso en este tiempo de de casi 1 millón de euritos. En el año 1999 su patrimonio estaba valorado en 150.000€ y hoy en día los a cuadruplicado acercándose a la nada envidiable cifra de los 700.000€. Si todo lo que les he comentado por encima no les resulta cómico ahí va lo mejor: durante estos últimos años, cada vez que hace la declaración de renta le sale a devolver.

En los distinto juicios ( está imputado por presunto delito de tráfico de influencias y fraude fiscal) que se le están haciendo, el colega trata a todo el mundo como si fueran tontos, con despotismo y una buena dosis de mala educación (A un político le llamó hijo de puta en público por que le preguntó por sus ingresos) Una prueba de como están las cosas y lo poco serio que es, es que para demostrar parte de la fortuna que tiene dice que le ha tocado 4 veces la Lotería de Navidad.

Para más inri parece ser que el tío tiene cogido por los güevos a medio PP, por que nadie es capaz de pedirle la dimisión o cesarlo, con el tinglao que tiene montao el pavo. Cada vez que hay elecciones se presenta y to dios se hace fotos con él. Y encima sale elegido. Tanto poder tiene el tito Fabra?

Todo esto, la verdad me jode. Y me jode mucho. Pero lo que es para mear y no echar gota es que en todo este tiempo todavía no se le ha podido hacer un juicio en condiciones. Hasta 8 jueces han pasado ya por el juzgado, y cuando ven el marrón que tienen delante, todos, por una razón o otra piden un cambio destino o piden baja por depresión o cualquier otra escusa. En Julio pasado ha entrado el último Juez. Un juez novato. Un Juez que es el primer destino que va a tener en su carrera judicial. Casi ná. Lo que no han tenido cojones ha hacer 8 jueces experimentados lo va arreglar un novato ( con mis más sinceros respetos para el).

Miren que quieren que les diga. Yo por si acaso, cuando haga mi declaración de renta no me voy a pasar de listo. Voy a declarar lo que me toca. Mis letras de hipoteca, a pagarlas respetuosamente. Que no se me ocurra retrasarme. Por la autopista a 120 y por las rondas a 80, ya me guardaré yo de no hablar por el móvil conduciendo o aparcar en zona azul sin tiquet. En mi trabajo (de momento lo conservo) cerrar religiosamente a las tres, ni un minuto más y por supuesto nada de garrafón. Evidentemente to quisque asegurao y mi sueldo todo declarao, nada de dinero B. Todas las facturas con IVA y el 30% de mis beneficios para Hacienda.

Y saben porque hago todo esto? por que como a mi se me ocurra no cumplir al dedillo con todas estas cositas ( lo cual es mi obligación por otra parte) me van a dar una porculada por mi hermoso ojete moreno que no me lo va a quitar ni Perry Mason. Conmigo la Justicia no va ser benévola, ni mucho menos. Al contrario.

No piensen que esto lo hago porque soy un buen chaval, no. Yo tambien me dejo la tapa levantá después de mear. Lo hago por que soy un mierda seca. Soy un mierda seca que se intenta ganar la vida honestamente y no tengo a nadie en las altas esferas o en las cloacas, según se mire, que me tape el culo si la cago. Porque las persona de a pie, base de la sociedad en la que vivimos, no tenemos poder para que cuando nos equivocamos, por arte de magia nos reparen nuestro error o hagan que las personas que vigilan miren para otro lado, como si nada hubiera pasado.

Así que mi mujer y yo después de todo esto hemos decido portarnos siempre bien, no correr con el coche, no robar al fisco y hacer todo lo que nos diga el puto Ayuntamiento de Badalona...Manda güevos.

Eh! y ustedes tampoco se escapan, o que se creen? Acaso son familia del Fabra de los cojones?

sábado, 29 de noviembre de 2008

Historia de la inoportunidad de un peo.

Desde mi pubertad, mi relación con el sexo opuesto, sexualmente hablando, nunca ha sido excesiva que digamos. Más bien ha sido famélica. Vaya que me costaba más comerme un torrao que…, que… ¿bueno como a todo el mundo no? ¿O es que todo el mundo pillaba fácil menos yo? Pues sí. La media decía que todos pillaban más que yo.
La cosa es, que por falta de ganas no era ni mucho menos. Yo ponía toda mi destreza mi mepeño y mi ingenio en evitarlo pero los resultados no eran los deseados para un chico de mi condición. Ellas siempre me decían: “Como amigo si, es que no te quiero hacer daño, etc” Hacerme daño? No sería que temían pòr su integridad? Imagínense, 23 años en canal.
Así que una noche, como cualquier otra, me voy de copas con mi compadre Abel Domínguez, personaje entrañable donde los haya. Joven apuesto, de tez morena y rasgos fuertemente marcados al estilo árabe. Un poco ludópata y cleptómano y ligón. Eso sí. El muy Don Juan no dejaba títere con cabeza. Metro ochenta y cinco de pavo y noventa quilos curraos de gym que dejan sin hipo a cualquiera. Sobretodo si te da el capricho de hostiarte con él. No veas. Pero en versión guapo y medio metrosexual.
Así que de copas andábamos por Barcelona, concretamente en la Plaza Real en el ya desaparecido Café Royal, cunado entablamos conversación con dos féminas graciosamente adornadas; o sea que estaban bastante bien. Vaya que estaban buenas. Para mi compadre, no dejaba ser una relación más entre jóvenes y jovenas con un celo enfermizo. Pero para mi no. Para mi era de esos momentos en que crees tocar el cielo con las manos. De esos momentos que imaginas a la Selección Española en una fase final de un campeonato de fútbol pasando de cuartos en los penaltis contra Italia… (Coño que ese ejemplo ya no vale. Es que cuando pasó esto, estábamos muy lejos de lo que pasó este mes de Junio en Austria. Perdón) estaba, como decía, en uno de esos momentos en que no te das cuenta que es Jueves y son las 3 de la madrugada. Total que no tenía yo costumbre de estar pavoneándome con dos pavas y lo estaba pasando genial.
Mi momento era irrepetible. Mis gracias y mis bromas se correspondían con sonoras carcajadas, los bailes sin rozar la perfección y sin rozar ná de ná eran adecuados y las rondas de copas que mi compadre y yo no parábamos de obsequiar, hacían que las tordas parecía que pasaran una noche agradable. Y en verdad si que lo estaban pasando bien.
Sobre las 4 cerraron el garito y nos ofrecimos galantemente a llevarlas a casa. El camino a sus lares fue aún más divertido y en la despedida intercambiamos móviles. Joder!!!! No me lo podía creer, el trabajo de toda una vida comenzaba a dar sus frutos. Todos esos chistes estudiados hasta la última coma, midiendo la dosis justa de machismo y guarrería, esos bailes ensayados delante del espejo o con alguna vieja en alguna boda o en algún guateque de mis padres, esas poesías plagiadas de José Luis Perales (que cuando se acuerda mi hermano todavía me aostia) las poses de coger el cubata o el cigarrillo a lo Bogart, todo; Toda esa licenciatura que te enseña la vida por fin daba resultados. Había no una, si no dos tías que tenían mi móvil!!! Por fin no tenía que inventarme nombres y números de teléfono para fardar con los colegas. Por lo demás la despedida terminó sin más, dejando abierta la posibilidad de quedar otra noche y dos besos en la mejilla de cada una, que supieron a victoria.
Se pueden imaginar aquella mañana, en el bus que me llevaba a la fábrica en Pomar de Dalt, mi cara de satisfacción mezclada con la falta de sueño y con el terrible resacón que llevaba de la cogorza de hacia un rato. Aquella mañana piqué dos veces la tarjeta bonobús de lo grande que me sentía. Luego me bajé de la B26 que iba a Can Ruti y paraba en la misma parada que tomaba cada mañana y tuve que andar desde la calle Tortosa hasta la parada de delante del Pabellón de la Penya y me monté en la B25 que era la que tenía que haber cogido en un principio y me dejaba en mi puesto de trabajo. Media hora tarde claro. Suerte que ya no tuve que pagar más. Un despiste fruto de lo antes mencionado…Por supuesto en el trabajo no me podía toser nadie. Ni el villano de mi jefe.
Las nenas en cuestión eran normalitas pero muy monas. Pero a mi me parecían hasta de buena familia. A mi, fruto de la desesperación, me daba igual la una que la otra y a mi compadre, el depredador, no hacia falta que le preguntase. Yo ya me veía un domingo por la tarde cualquiera con un brazo de gitano y una botella de cava del Pascual en casa de sus padres. Mostrando mi mejor virtud, que es conquistarme a las madres. Que felicidad!
Pues resulta que las gachonas eran de la “uni” y trabajaban bastante poco. Si mal no recuerdo vivían cerca la una de la otra en el barrio barcelonés de Grácia y entre sus aficiones estaba salir a bailar, comprar ropa, conocer gente, cocinar, el taller de pachword ir al cine y al teatro y estaban apuntadas a una docena de oeneges. A mi madre eso seguramente le parecería una maravilla pero a mi me importaba una mierda como el sombrero de un picador, yo para mis adentros deseaba que por el día fueran eso mismo, pero para por la noche quería que fueran unas ninfomanías! Unas guarras de esas de pelis porno que gritan y dicen marranadas. Es normal no? Recordad que estaba a dos velas.
La cosa es que pasaron los días y por hacerme el interesante no llamé antes, aunque las hubiera llamado solo llegar a casa el mismo día. Y para sorpresa mía y clímax total llamaron ellas. Me dijeron de ir a cenar los cuatro y después ir a tomar algo al mismo sitio de la Plaza Real. Aquello era pa flipar! No acabía en mi mismo!!! Como es normal fui corriendo a mi colega y le conté la cita que teníamos entre manos. Mi desesperación fue total. Cuando mi hermano de sangre, mi compadre, mi camarada de mil batallas me dice que con esas estrechas de mierda que nos sacaron media docena de cubatas a cada uno, no va ni a cagar. Que había quedado con una tuerta de Viladecans que era de bragica alegre. Ostia Abel que es mi oportunidad, hazte el rollo, hazme ese favor, venga tío, a ti que más te da, bla bla bla, bla bla bla. Y en esas que por mi persistencia y mis dotes de negociador, accede no sin antes hacedeme jurar que le financie toda la velada, le cante el himno del Sevilla versión Arrebato, que diga que el Betis es una mierda, reconozca que sabe hacer quinielas y otra condición más: que les gastemos una broma.
Para eso de las bromas siempre he tenido un sexto sentido. Las mejores son las que rozan lo políticamente correcto. Esas que están el límite del bien y del mal. Mi amigo es bastante brutote, por lo que me eché a temblar. Mi sorpresa fue que se trataba de un susto. Un sustillo que si lo hacíamos bien podía resultar una magnífica idea. Decidimos que cuando fuéramos a buscarlas a sus casas iríamos los dos, pero yo escondido debajo de una manta, entre los asientos de delante y de atrás. De manera que cuando recogiéramos a la primera parecería que estaban solos el verdugo de mi amigo y ella. Si preguntaba por el bulto sospechoso que había atrás en el suelo, podía dar cualquier escusa, la lona de tapar el coche, o cualquier cosa. Entonces la historia era que cuando fuésemos a buscar a la otra chica, Abel se bajaría del coche y cuando estuviese ella supuestamente sola en el coche, saldría yo gritando y zás, SORPRESA!!!!
La historia pintaba bien. El día anterior empecé a preparar la velada. Me compré una camisa nueva, a plazos, en Baseiria, la tienda de unos conocidos, que por otras razones que no vienen al caso pasarían a tomar parte importante en mi vida. El día de la cena, fuimos a comer mi lugarteniente y yo mismo, para preparar la hazaña de la noche, a lo de mi colega Andrés, en Alella. Nos pusimos como siempre hasta el culo. De primero calçots con salsa romesco casera y de segundo parrillada de carne con pimientos fritos, alcachofas, patatas fritas y mongetes. Pan tostado con all i oli. Pudding casero de la Bibi, y por supuesto docena y media de cervezas y dos botellas de vino, café dos copas y rosli. Casi ná! La ración estándar de una persona normal.
Empecé a acicalarme a las seis de la tarde. Primero solté lastre. Ducha caliente, Afeitado perfecto. Masaje facial con alter shave de la floid blue. Calcetines sin tomate. Calzoncillos de los más nuevos. Pantalón y camisa recién planchados y americana de piel de la época todavía a medio pagar en casa de los Baseiria.
Pasó el cabezón a buscarme a eso de las ocho para tomar unas birras antes de ir e irnos entonándonos. Y veinte minutos antes de la hora nos fuimos más contentos que unas pascuas en dirección al barrio de Gràcia. Una calle antes de llegar a casa de la primera niña, fue al azar, palabra, abarloamos el coche y me ubiqué en mi sencillo escondite. Cuando llegamos a su casa ya nos estaba esperando. Jovial, jocosa y contenta se subió al coche saludó efusivamente al ingeniero de la broma y preguntó por mi. Preguntó por mi al segundo de subir al coche!!!! Esta era mi chica. Abel le puso de excusa que no podía llegar antes y que nos veríamos directamente en el restaurante. Ojala y hubiera sido así. Durante el trayecto desde casa de la niña A, a la casa de la niña B, mi chica no paró de preguntarle a Abel cosas sobre mi persona, lo que me hizo empezar a dudar de si llevar a término la broma o abortar para no joder la cita, por que inocente de ella no sospechaba nada. A todo esto el cabrón de mi colega no podía contonerse la risa.
En aquel momento decidí tirar p´alante con dos cojones. El gancho para yo salir era cuando llegásemos a casa de la niña B, Abel se bajaría del vehículo para picar al timbre de la portería de la niña B y justo en ese momento y antes de que vinieran salir como alma que lleva el diablo de detrás de los asientos.
Oí la puerta del conductor como se abría; Oí como se cerraba y cuando estaba a punto de salir oigo el ruido del contacto del coche. Me quedé muy quieto. Sin respirar en aquel momento reinaba un silencio absoluto. Oía de muy lejos el murmullo de la calle. Dudé entre salir o no. Dudé en si me había descubierto. Y allí escondido cual conejo indefenso, inocente de la que me esperaba, oí y después degusté el peo más horroroso y feo que más jamás se han tirado en mi puta cara. Aquello era horroroso, que peste de cuesco. Hija de puta. Se había cagado en toda mi cara. Empezó a subir la temperatura, un sudor frío corría por mi cuerpo. Entonces oí el elevalunas eléctrico, la perra sabía muy bien lo que hacía. Sin el contacto las ventanas no se abren, lo cual me da que pensar que no era la primera vez que lo hacía la marrana. No se le había escapado. Lo disparó a conciencia. No contenta con tal desahogo, la dama cargó otra vez y se terminó de vaciar con un estruendo digno de la potencia de un cañón pero con la insistencia de una ametralladora a lo que al terminar dijo adornando el momento: “joder que peste; anda que estoy buena”
Evidentemente eso lo cambió todo. En ese momento yo estaba en coma profundo con respiración asistida, nunca mejor dicho. Deseaba la muerte. Como me podía pasar eso a mí. Me cago en todos sus muertos más frescos, que seguro que olían mejor que su repertorio de peos. Esa tía por dentro estaba muerta o a punto de pudrirse. Claro está que ya no hice nada. Paralizado por el terror o el gas tóxico que emanaba de su culo de mierda, me quedé allí con mi mente trabajando a duras penas para salir de aquella bochornosa situación. Pero no daba con ninguna solución.
Cuando el denso olor a muerte se fue escampando y pensé que podía ser un buen momento para salir, oigo a mi compadre Abel con su peculiar risa a través de la ventanilla que había bajado la puerca y pensé, ahora cuando entre la otra, salgo y que la cosa quede en nada. Pero los acontecimientos tomaron otros derroteros.
Abel que había perdido de vista el coche, venia loco por saber lo que había pasado. Ángel mío, si él lo hubiese vivido…Estaba loco por regresar al coche y preguntarle a la chica que tal el susto. Miren ustedes el zagalico es feliz haciendo estas travesuras. Y las primeras palabras que le dirigió a la china fueron: ¡A QUE TE HAS CAGADO EH?, HA QUE TE HAS CAGADO? HA QUE TE HAS CAGADO!!!
Por supuesto reventé, Imaginense ustedes. Se me escapó la risa a carcajadas y salí como un búfalo de mi escondite y en el susto que se llevó la sucia, volvió a tronar ese culo, que más que un culo parecía el demonio. Esta vez fue seco. Un ruido terrible. Parecido al que precede a la muerte. Fue increíble pero tan cierto como que estoy escribiendo esto. Las risas se fueron diluyendo cuando vimos que la chica había desaparecido sin más. Mientras nosotros nos carcajabeábamos su amiga solo que hacía que repetirle: “No me esperaba eso de ti, no me esperaba eso de ti” Pues anda que yo si que me lo iba esperar.
La cita como era de esperar después del incidente, por llamarlo de alguna manera, se fue a la mierda, nunca mejor dicho. A la otra chica se le quitaron las ganas de salir y a nosotros nos dio por ir a cenar solos y a tomar unas copas. Nunca más supimos de ninguna de las dos. Anularon hasta el número del móvil. No me extraña por cierto.
Recuerdo que nos pusimos agustico de gintonics y a todas las niñas les preguntábamos si en la espera de una cita, o en la soledad o en sus momentos de pensamientos más profundos o en la intimidad de su habitación se tiraban peos. Todas nos trataron de cerdos y marranos y ninguna reconoció el uso de esta necesidad fisiológica que todo el mundo, absolutamente todo el mundo, hace.
Tampoco esa noche me comí un colín.

viernes, 28 de noviembre de 2008

El fracaso de un emprendedor con éxito

Pues ya ves. Tal y como dice el título, estamos jodidos. Cinco años tocando el cielo, y cuando menos te lo esperas te dan por donde amargan los pepinos.

Resulta que hace un lustro mi existencia pacía en los monótonos pastos de los mileuristas, hasta que se presentó la oportunidad de iniciar una nueva vida. Verdad es que eso no se le presenta a nadie así como así.

La cosa es que me da por tirar p´alante con dos cojones, con otros dos socios y con cantidades industriales de sacrificio y penurias y un tsunami de ilusión y por supuesto una sera de facturas bajo el brazo. La gracia del asunto es que desde el primer día de tajo, el rollo va como un tiro y lo mejor de todo, sin tener ni puta idea.

La vida me cambia por completo. De ser un mocico sin metas, que se gastaba "to el parné" y más, en cubatas, ágapes y jaranas, gracias al amparo del nido familiar, paso a tener pareja (pilar indiscutible de lo poco o mucho que soy ahora), trabajo estable, un negocio próspero y el objetivo de comprar un piso y formar una familia.

Total, que en un acto de chulería mando a la mierda al villano del jefe que me sometía a vivir en la era mileurista y de paso me hacía la vida imposible ( los ricos solo quieren que prosperen ellos mismos) y me dedico a dedicarme a mi próspero negocio del que con tanto orgullo me gusta presumir. La verdad es que era bastante díficil compaginar los dos curros. Empezaba a trabajar en la fábrica a las 7, (me que levantaba del sobre a las 6) terminaba a las 15, me duchaba en la misma fábrica, comía de "tupper" y empezaba en lo mío a las 17 (sin pasar por casa) hasta no antes de las 2 de la mañana. Así todos los días durante dos años. Y sin drogarme. Ya ves el cuerpo que yo tenía, pero como dice el dicho palos con gusto no duelen.

Total, que empiezo a vivir una vida de dulce. Me cambia hasta el carácter. Para bien claro. Sólo madrugo cuando quiero, que eso ya es una pasada y me gano bien la vida. Podría decir otra cosa pero no. La verdad es que me la gano muy bien. Con los estudios que tengo y sin un oficio definido, nunca cobraré, con las horas que trabajo hoy, como lo hago ahora.

De mientras, el negocio era un misil. Un éxito total. Verdad es, que con complicaciones como todo el mundo, ya que hacienda somos todos, claro. Pero en estas que sale un personaje de excepción, que normalmente está al servicio de las personas, pero que en esta historia es un ogro malo, una bojalaga o un hijo de puta para que nos entendamos, y que es el Ayuntamiento. Hasta los días en que nos encontramos es una sombra negra que me persigue, un espectro, un espíritu maligno del más allá, "pos" eso un hijo puta.

Incordia todo lo que puede, a veces solo, a veces por culpa de terceras personas, pero el caso es que el villano de antes cambia de cara. Y otra vez el temor de la mediocridad vuelve a mi cabeza. El problema más gordo que nos busca lo solucionamos con un cacho préstamo que lo acabrán pagando mis tataranietos. Usaremos otro dicho popular: "a las penas puñalás". Con todo y con eso en el cuarto año de apertura de nuestro negocio registramos las mejores cifras desde que empezamos.

Como a cada cerdo le llega su San Martín, a mi me tocó hipotecarme, casarme, comprarme un coche a letras y tener una hija preciosa. Todo eso en un tiempo récord como aquel que dice. Quien no mataría por una vida así. Ahora disfrutamos de una posición privilegiada, pago mis facturas, tenemos de vez en cuando nuestros caprichos y encima ahorramos, poco, pero algo ahorramos.

Nuestra vida familiar es ejemplar. Nuestros padres están orgullosos de lo que somos. Nuestros amigos están muy agusto cuando vienen a casa o vamos por ahí, nos sentimos queridos y estimados por todo el mundo y nosotros con ellos más. Bueno siempre hay algún "pagafantas" que te toca lo que no suena, pero vaya, en definitiva una vida de caramelo. Como sería mi vida, que incluso para matar el tiempo, me busco alguna faena para hacer entre semana como distracción o hobby. Siempre me gustó ser catador de jamones o probador de colchones...

Pero chico lo bueno dura poco o como dice mi mujer "dura lo que dura dura". Y además viene cunado menos te lo esperas. El villano dice que me quiere cerrar el chiringuito. Además por motivos indirectos. Mi pecado ha sido según él, firmar un contrato de alquiler en el 2003 y abrir el negocio. Según dicen, tendría que haber firmado en su momento y esperar y no empezar. Pero digo yo, esperar a que? si todavía hoy no se aclaran. 5 años cerrado pagando alquiler? Estamos locos? En su momento decidimos abrir y los tramites legales que no supimos o no pudimos solucionar durante la obra los intetaríamos hacer despues, CON TOTAL RESPONSABILIDAD. Quien en su sano juicio jodería por dejadez una cosa así. La cosa es que por culpa de un empresario necio y sin escrúpulos y un Ayuntamiento inepto movido por la corrupción y las envidias ponen en peligro mi idílica vida.

Como dice Jesulín: "la vida... la vida es... como un toro" Pues esto igual pero como un Miúra toreao. En 5 años nos hemos gastado más en documentos absurdos, abogados, tasas del Ayuntamiento, ingenieros y demás mierdas que en el acondicionamiento total de un local ruinoso de 250m2, con lo que eso conlleva. Además del préstamo que tienen que pagar mis tataranietos!!!

Ahora...jejeje ahora. Ahora resulta que después de gastarnos una pasta en abogados ( y espero que quede ahí) resulta que la estabilidad de mi negocio, y la de mi familia dependen de un miserable político que según se levante por la mañana de la cama decidirá que hace conmigo. Encima su sueldo lo pagamos todos nosotros. No tengo ninguna seguridad de si mañana podré trabajar en lo que tanto he luchado. En un negocio que considero que es mío porque lo he trabajado como el que más, con mi sudor y en el que nadie me ha regalado nada. Digo yo, que si también ha ido siempre algo de culpa tendré yo.

Podéis imaginar como es mi estado de ánimo? Podéis imaginar lo que pienso?

Si me cierran, todo se va a la mierda. No podremos mantener la vida que llevamos. La verdad es que no es que vivamos en el despilfarro ni mucho menos, pero si que se nos iban a acabar por lo pronto las alegrias. Es verdad que en este tiempo, gracias a mi mujer, hemos hecho como el cuento de la hormiguita, pero solo por un tiempo, el tiempo que emplee en encontrar otra faena que me dignifique (en sus muerto me cago del que dijo que el trabajo dignifica), que tal y como están las cosas imaginate. Además se junta mi curriclum y mi edad.

Hubo un tiempo, en el que buscaba un trabajo para pasar el rato, hoy todavía no me han cerrado y busco trabajo pero por necesidad. Con un solo sueldo no se aguanta ninguna familía hoy en día. Así que es posible que dentro de muy poco veáis en algún diario, entre las páginas de los pasatiempos y los anuncios clasificados uno que diga: "EMPRENDEDOR CON ÉXITO FRACASADO, BUSCA..."